
El truco para crear personajes vivos: escribe sobre lo que ocultan
¿Te ha pasado alguna vez que a los pocos días de terminar de leer un libro ya te has olvidado de sus personajes y, en cambio, otras veces, parece que los personajes se han quedado a vivir en tu cabeza?
¿Sabes cuál es la diferencia entre un personaje plano, anodino, y un personaje vibrante que parece vivir de verdad fuera de la página?
A menudo, cuando empezamos a escribir narrativa, caemos en el error de rellenar exhaustivas fichas de personaje.
🔺 (Y, ojo, que para comenzar es una herramienta maravillosa para no equivocarte y tener referencias claras.)
Anotamos en la ficha su color de ojos, su estatura, el trabajo que desempeñan, su plato preferido o sus aficiones.
Sin embargo, acumular datos biográficos no equivale a construir un ser de ficción que resulte creíble.
Puedes saber perfectamente qué ropa lleva puesta tu protagonista y, aun así, tener entre las manos un maniquí soso.
Los personajes inolvidables no se definen por sus rasgos externos ni por sus virtudes obvias.
Se definen por sus contradicciones, por sus grietas y, sobre todo, por lo que ocultan al resto del mundo.
Un personaje empieza a estar vivo verdaderamente cuando esconde algo, cuando tú como lector no lo conoces al 1oo%.

Los seres humanos somos profundamente incoherentes
Predicamos unos valores en público y a menudo actuamos movidos por impulsos completamente opuestos.
👉🏼Decimos que deseamos la tranquilidad mientras tomamos decisiones que nos abocan al caos.
👉🏼Perdonamos faltas graves a extraños y somos despiadadas con quienes más amamos.
Aquí está el quid de la cuestión: en esa distancia entre lo que el personaje muestra socialmente y lo que siente en su fuero interno donde se genera la verdadera tensión dramática.
Cuando creas un personaje totalmente coherente —alguien que siempre es bueno, siempre noble, siempre lógico—, estás creando un arquetipo aburrido.
🔺 (Ojo, igual ese es el efecto que quieres conseguir, con lo cual ahí, además de trabajar bien la descripción de tu protagonista, tienes que trabajar muy bien la forma de contar la historia para que sea «lo que sucede» lo que enganche al lector/a)
Quienes leemos no buscamos referentes morales perfectos;
buscamos espejos donde reconocer la complejidad y la fragilidad de la condición humana.
Para dotar de tridimensionalidad a tus criaturas literarias, tienes que atreverte a explorar sus sombras.
👉🏼¿Qué es aquello que les avergüenza reconocer incluso ante sí mismos?
👉🏼¿Qué deseo secreto están persiguiendo aunque sepan que puede destruirlos?
👉🏼¿Qué mentira se repiten cada mañana al despertarse para poder sostener su estilo de vida?
Un personaje no revela su verdadera naturaleza cuando está rodeado de gente en una fiesta o desempeñando su trabajo con soltura.
La máscara social se tambalea en los momentos de soledad.
Lo que tu protagonista hace cuando cree que nadie lo observa es la llave maestra para entender su psicología.
¡Muy importante: psicología!
Piensa en la diferencia de escribir sobre la rutina de alguien sin profundizar frente a hacerlo desde su intimidad.
Imagina a una Laura que está arrugando un papel mientras desayuna.
Puede ser una escena anodina o tener un significado crucial para describir su carácter o su comportamiento ante una dificultad.
Los lectores se quedan atrapados porque quieren saber qué hay detrás de ese gesto.
Te propongo un ejercicio
Vamos a trabajar la psicología de tus personajes a través de sus pertenencias más íntimas.
Vamos a escribir sobre los objetos que transportamos a diario y que son extensiones de nuestra memoria emocional: el bolso, la cartera, el tipo de llavero que usamos…
Al realizar este ejercicio, descubrirás motivaciones de tu personaje que ni tú misma conocías antes de empezar a escribir.
Le habrás regalado un secreto, y un personaje con un secreto es un personaje que exige avanzar en la trama.
Dale rienda suelta a la historia del secreto de tu personaje y escribe sin soltar el bolígrafo durante 10 minutos.
¿Qué te ha salido? Puedes compartirlo en comentarios si quieres.

Escribir narrativa es un ejercicio de valentía
Nos obliga a mirar de frente los rincones oscuros de la mente humana sin juzgar a nuestras criaturas.
Cuando le permites a tu personaje equivocarse, mentir, sentir celos o tomar decisiones equivocadas, le estás concediendo la oportunidad de ser real.
Gracias a su vulnerabilidad, quienes te lean conectarán profundamente con tu texto.
Si quieres seguir aprendiendo a construir historias con alma y a pulir tus herramientas de narrativa, te espero en mis espacios de formación.
Puedes consultar los talleres activos o unirte a la comunidad de Escribiendo con Itzi donde enseño a escribir historias desde cero en un curso maravilloso.
Espero que esta entrada te haya sido de utilidad. ❤️




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