Caracas despierta en resiliencia tras una nueva tormenta civil. La imprevisibilidad y el vértigo exigen fortaleza para mantener el equilibrio y la serenidad en esta entelequia en la que se ha convertido el país. Parece que Dios, inexorable, ni da abrigo ni escucha nuestras plegarias. Falta humor. Añoro el swing, la magia de la arena en Galicia, tomarme una caña, un té verde, tu olor en la almohada. Conectar contigo. Verte llegar en tu Scoopy o pillarnos un pedo en Salamanca como aquella vez. ¿Recuerdas? Siento envidia del ínclito que ahora acaricia tu piel, el que penetró en tu pequeño […]




